La Fundació Ferrer Social Justice da su apoyo al manifiesto de Zeroport contra el proyecto de ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat, junto con más de 200 entidades y colectivos. En el marco de esta adhesión, la Fundación también ha contribuido a la difusión de la campaña para la movilización del próximo 20 de septiembre a las 12 horas en Barcelona, que reclama detener el proyecto y avanzar hacia un modelo más sostenible y socialmente justo.
El proyecto de ampliación plantea un modelo de crecimiento que, según las entidades firmantes, profundiza en la crisis climática y la pérdida de biodiversidad, al tiempo que incrementa la presión sobre el territorio. Entre las actuaciones previstas se encuentran la construcción de una nueva terminal satélite y la ampliación de la tercera pista, que afectaría a espacios naturales protegidos como La Ricarda y El Remolar, en el Delta del Llobregat.
Pero las consecuencias del proyecto van más allá del impacto ambiental. El incremento de la actividad aeroportuaria reforzaría la especialización turística de Barcelona y su entorno, con mayor presión sobre la vivienda, turistificación, gentrificación, saturación del espacio público y sobrecarga de los servicios públicos. Un modelo que puede generar más actividad económica, pero también más desigualdad, precariedad y dificultades para garantizar unas condiciones de vida dignas para la mayoría.
Una movilización para defender otro modelo
Además de la adhesión al manifiesto de Zeroport, la Fundació Ferrer Social Justice se suma también a la movilización convocada el próximo 20 de septiembre a las 12 horas en Barcelona (Passeig de Gràcia / Aragó), bajo el lema «No a la Ampliación del Aeropuerto. ¡Ni ahora ni nunca!».
En este sentido, el manifiesto reclama la retirada inmediata del proyecto de ampliación y hace un llamamiento a la ciudadanía a posicionarse. La plataforma Zeroport recuerda que la movilización ciudadana ya consiguió detener el proyecto en 2021 y defiende que volver a sumar fuerzas es posible.
Desde la Fundació Ferrer Social Justice consideramos que defender la justicia social implica apostar por un modelo de desarrollo que ponga a las personas, la salud, la vivienda, los servicios públicos y el territorio en el centro, y que no priorice el crecimiento económico a cualquier precio.



