La Fundació Ferrer Social Justice ha participado este fin de semana en la salida de la Global Sumud Flotilla desde Barcelona, apoyando una iniciativa internacional que marca un punto de inflexión en la movilización civil en defensa de los derechos del pueblo palestino. El Moll de la Fusta se ha convertido en el escenario de un evento que ha combinado denuncia, cultura y acción colectiva, transformando el duelo acumulado en una respuesta coordinada a escala global.
A lo largo del domingo 12 de abril, el espacio ha acogido actividades abiertas para todos los públicos, generando un punto de encuentro entre entidades, ciudadanía y movimientos sociales. La jornada ha culminado con un concierto que ha reunido a cientos de personas y que ha cerrado Joan Dausà, así como con la lectura de un manifiesto colectivo que ha precedido la salida simbólica de 40 barcos y 300 personas. Estos equipos zarparán hacia aguas internacionales tan pronto como las condiciones meteorológicas lo permitan, en el marco de una operación que continúa avanzando en su fase operativa.
Durante la rueda de prensa de lanzamiento intervinieron, entre otros, Saif Abukeshek, miembro del comité de dirección de la flotilla; Thiago Avila, coordinador internacional; y Òscar Camps, director de Open Arms. Sus intervenciones pusieron de manifiesto la urgencia de actuar ante el bloqueo, la destrucción de las infraestructuras básicas y la vulneración sistemática de los derechos humanos en Gaza, así como la necesidad de una respuesta coordinada de la sociedad civil internacional.
La implicación de organizaciones como Open Arms y Greenpeace —con la participación de embarcaciones como el Arctic Sunrise— refuerza la dimensión humanitaria y logística de esta misión, aportando experiencia en operaciones marítimas, respuesta a emergencias y protección civil.
La Global Sumud Flotilla se consolida así como la misión marítima civil más grande de la historia en apoyo al pueblo palestino, con la previsión de agrupar más de 70 barcos, más de 1.000 participantes y una red activa en 70 países. Más allá de su objetivo inmediato de desafiar el bloqueo y facilitar la llegada de ayuda, la flotilla se convierte también en un símbolo de un movimiento global que denuncia la impunidad y reclama el respeto del derecho internacional y de los derechos humanos.
Desde la Fundació Ferrer Social Justice reafirmamos nuestro compromiso con la justicia global y con todas aquellas iniciativas que sitúan la dignidad y la vida en el centro. En un contexto en el que las instituciones internacionales no han sido capaces de garantizar la protección efectiva de la población civil, la sociedad civil organizada se convierte en un actor clave para impulsar cambios y construir respuestas colectivas. Esta flotilla es un claro ejemplo: una acción coordinada que conecta mar y tierra, denuncia y propuesta, e interpela directamente a la comunidad internacional.


